CÓMO SE PIERDE LA VITALIDAD

CÓMO SE PIERDE LA VITALIDAD

Pigeon rit, septiembre 1982

Por: Noël de Scheemaecker

Debutante: Ya que la vitalidad es una cualidad esencial en la buena paloma, es necesario, a toda costa, hacer lo preciso para evitar cualquier causa que la pueda perjudicar. Esto es evidente y tú me habías dicho que nosotros podíamos cometer la falta de hacerla perder por los medicamentos y las curas abusivas, una buena parte de esta vitalidad. Yo te he escuchado con curiosidad y querría que me dijeras lo que entiendes por "medicamentos y curas abusivas".

Víctor: Empezaré por recordarte lo que un día padre Fabry - siempre él - me dijo: "a las viajeras no importa lo que se les puede dar porque no tocamos a las palomas reproductoras". De estas palabras, si sabemos leer entre líneas, sale claramente la condenación a toda "asistencia médica" a las reproductoras si queremos preservar la vitalidad de nuestra colonia alada.

Debutante: Pero por lo tanto tendrás que admitir que existen microbios que son nocivos para las palomas, y que existen igualmente los antibióticos para destruirlos. Yo no veo por qué no utilizarlos.

Víctor: Reflexionemos lo que pasa con la gente humana. No olvidemos, sobretodo, que el fenómeno que pide, para desarrollar, una generación en el hombre se cifra en 20 años, mientras que en las palomas hay una nueva generación cada año. Cinco generaciones en los hombres corresponde a cien generaciones en las palomas.

Ahora bien, dentro de la medicina humana los científicos más perspicaces están de acuerdo en afirmar que la medicina se llevará su más grande victoria cuando pueda prescindir de los antibióticos. Ellos están de acuerdo para afirmar que los propios antibióticos más "inteligentes" encontraran siempre microbios más astutos que ellos. Y el profesor Chabert del instituto Pasteur de Paris ha declarado a esta cuestión que "la sofisticación de ataque será siempre batida en brecha por la versatilidad microbiana". Por otro lado, para escapar a las bombas de "cycline" y "mycine" los microbios han aprendido a enterrarse y a camuflarse. Y siempre hace falta aumentar el número de dosis con todas las consecuencias nefastas para el organismo. No solamente los residuos aumentan, pero al mismo tiempo también la costumbre del organismo al medicamento, que le obliga a forzar las dosis. 

Traducción :J.Solé