Seleccionar a la Mano


Una vez más vamos a hablar de esta controvertida cuestión. Sin dudarlo, seleccionar a mano es de las cosas más "criticadas" dentro de la colombofília. Cada cual ve las cosas de forma diferente. Yo, por ejemplo, la veo a mi manera. Criar cien pichones y mantenerlos un año por si salen seis o siete buenas palomas no es de mi interes. Mejor criar cien pichones y quedarte con treinta o cuarenta seleccionados a la mano , también te saldrán seis o siete buenas palomas. Hay quien dice que en la mano no puede verse nada, pero yo he observado a unos cuantos de esos mismos en subastas. Coger las palomas, sean pichones o no, y analizarlas todas de cabo a rabo. Y si esto no vale para nada, entonces ¿por qué lo hacen?

Algunos de ellos son colombófilos campeones. Se ríen de los que seleccionamos las palomas en mano. Entonces, si hacen lo mismo cuando quieren adquirir una paloma ¿Por qué será? Con coger una cualquiera ya les tendría que valer. Seguir criando y alimentando un año cien pichones y esperar que salgan cinco o seis buenas palomas para continuar siendo campeones.

Lo que voy a contar no va dirijido a lo veteranos, pues a estos no puedo decirles algo que no sepan, pero si tu experiencia en la colombofilia es reciente, puede que saques algún provecho. Cuando separes tus pichones de los padres, no mates ninguno, da puntos de cero al tres anotando las anillas y el porqué según tu criterio. Como por ejemplo: La expresión, morfología, vitalidad, equilibrio, calidad de la pluma, unión pelviana quilla y horquilla. Estas notas las guardas en un cajón y la olvidas por el momento.

Transcurridos unos tres meses sin mirar las anotaciones anteriores, vuelves a repetir el mismo examen y puntuas de cero al tres y nuevamente al cajón y te olvidas de ellas.

Repites el mismo sistema cuando los pichones tengan ocho, nueve meses. Sin mirar ningún apunte anterior. Cuando hagas la lista por las palomas que vayas a concursar (censos), repites la operación. Llegan y se terminan los concursos. Haces lo mismo con las palomas que te queden después de los concursos. Entonces si, cojes los papeles anteriores y miras las puntuaciones que hayas estado dando, como has puntuado y el porqué, verás los cambios que has hecho en la puntuación del primero al último día. Las que te han quedado todo el mundo te dirá que son las buenas.

Cuando tengas la paciencia de anotarlo todo durante tres años seguidos, tu veras que las mejores puntuadas al principio componen el ochenta o noventa por ciento de las que te quedan. Te aseguro que al cuarto año al separarlas de los padres, el cuarenta por ciento no pasarán al palomar de pichones. Añadire mas, cuando lleves cinco seis años con este sistema, solo el veinte o treinta por ciento de pichones que cries te los guardarás para tu futuro equipo de concurso. Los que dicen no creer en nada, seguirán alimentando cien pichones al año y tu lo haras con treinta, cuarenta o menos.

Te dire algo, en los últimos años cada vez más hay colombófilos que creen en la redondez del hueso del antebrazo, sobretodo para largas distancias. Cosa que ya practicaban los grandes campeones hace más de cien años, y junto a otras cosas que nosotros hemos ido dejando en el olvido.

Jaume Solé Egarense